Piensa en Todo lo que es ADMIRABLE
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Y todo lo que hagan, de palabra o de hecho, háganlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él.Colosenses 3:17
Lo que es admirable no siempre es lo que más impresiona. Es aquello que refleja a Jesús.
El mundo suele definir lo digno de admiración por el éxito, la influencia y el reconocimiento. Pero la Escritura me señala una dirección diferente. Me llama a fijarme en vidas, palabras y acciones que, de manera silenciosa, honran a Cristo.
Pablo dice que todo lo que hago, de palabra o de hecho, debe hacerse en el nombre del Señor Jesús. Eso significa que lo admirable no se limita a los grandes momentos ni a las demostraciones públicas de fe. Se encuentra en la obediencia cotidiana, en el servicio fiel y en todo lo que se hace con un corazón agradecido.
La admiración comienza en mis pensamientos. Aquello en lo que pienso determina lo que valoro. Y lo que valoro determina la manera en que vivo.
Cuando pienso en lo que es admirable, recuerdo que la gratitud y la obediencia van de la mano. Un corazón agradecido reconoce la obra de Dios. Percibe Su gracia en los momentos cotidianos. Aprende a hablar de aquello que lo refleja, en lugar de criticar lo que no alcanza la medida.
Jesús vivió una vida completamente admirable, no porque buscara llamar la atención, sino porque todo lo que hizo señalaba al Padre. Sus palabras sanaban. Sus acciones restauraban. Su obediencia glorificaba a Dios. Y lo hizo todo con humildad.
Pensar en lo que es admirable entrena mi corazón para ver la fidelidad en lugar de buscar defectos. Cambia mi enfoque de aquello que me irrita hacia aquello que me inspira. Me ayuda a reconocer a Cristo en los demás y a afirmarlo con gracia.
Aquello que admiro termina convirtiéndose en aquello que imito. Por eso hoy hago una pausa en mis pensamientos. Considero mis palabras. Examino mis acciones. Me pregunto: ¿Reflejan estas a Jesús? ¿Dan gracias a Dios? ¿Lo honran? Y decido pensar en todo lo que es admirable.
Preguntas para Reflexionar
¿Cómo reflejan mis palabras y mis acciones el nombre de Jesús?
¿Qué ejemplos de obediencia silenciosa o de fidelidad puedo admirar y de los cuales puedo aprender hoy?
¿En qué momentos puedo expresar gratitud para reconocer mejor lo que verdaderamente es admirable?
Oración
Señor, quiero que mi vida te refleje. Ayúdame a pensar en todo lo que es admirable y digno de alabanza. Moldea mis palabras y mis acciones para que honren Tu nombre y den gracias al Padre. Enséñame a reconocer Tu gracia obrando a mi alrededor y a vivir con un corazón lleno de gratitud y obediencia. En el nombre de Jesús. Amén.





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