top of page
Buscar

AMBICIONES PARA 2026: AGRADECERLE MÁS

  • 24 ene
  • 3 Min. de lectura

AMBICIONES PARA 2026: AGRADECERLE MÁS

 

“Den gracias en toda circunstancia; porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús.” 1 Tesalonicenses 5:18

 

“Y todo lo que hagan, de palabra o de hecho, háganlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él.” Colosenses 3:17

 

“Den gracias al Señor, porque Él es bueno; porque para siempre es Su misericordia.” Salmo 107:1

 

“Por nada estén afanosos, sino sean conocidas sus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” Filipenses 4:6

 

“Entren por Sus puertas con acción de gracias, y a Sus atrios con alabanza; denle gracias y bendigan Su nombre.” Salmo 100:4

 

Si hay algo que he aprendido sobre la vida, es esto: cuanto más agradecido soy, más firme queda anclado mi corazón. La gratitud me da estabilidad. Reorienta mi alma cuando las circunstancias se sienten pesadas, inciertas o injustas.

 

Cuando enfrento crisis u oposición, no estoy indefenso. Puedo levantar mi voz al Señor, no solo con mis peticiones, sino también con mi agradecimiento. Y algo santo sucede allí. La acción de gracias cambia mi enfoque de aquello que me amenaza a Aquel que me sostiene. El Señor escucha mis oraciones y me recibe con Su paz.

 

La Escritura no dice que demos gracias por todas las circunstancias, sino en todas las circunstancias. Esa distinción importa. La gratitud no es negación; es confianza. Es la seguridad silenciosa de que la bondad de Dios no ha desaparecido solo porque mi situación sea difícil.

La razón por la que puedo dar gracias es sencilla y profunda: el Señor es bueno, y Su amor fiel permanece para siempre. La bondad de Dios no es frágil ni pasajera. No depende de mi estado de ánimo, de mi éxito ni de mi entendimiento. Su amor no se agota. No se cansa. No se aparta.

 

En todo lo que hago, en cada palabra que hablo y en cada paso que doy, deseo hacerlo en el nombre de Jesús. Y cuando doy gracias a Jesús, bendigo Su nombre. La gratitud se convierte en adoración. La acción de gracias se convierte en testimonio.

 

PIENSA EN ESTAS COSAS

 

Sin Jesús, estoy perdido; soy solo un pecador sin esperanza de rescatarme a mí mismo.Pero con Jesús, todo cambia.

 

Él vive en mí.Él me limpia de adentro hacia afuera.Él pone Su Espíritu Santo dentro de mí, permitiéndome participar de Su vida divina y escapar de la corrupción de este mundo.

 

Jesús posee bondad perfecta y amor perfecto. Su santidad resplandece en los lugares más oscuros y limpia lo que el pecado ha manchado. Su amor va aún más lejos: tan completo, tan entregado, que dio Su vida por aquellos que se habían apartado de Él.

 

La gratitud surge de manera natural cuando recuerdo quién es Él y lo que ha hecho. La acción de gracias se convierte en mi respuesta a la gracia.

 

Señor, gracias por salvarme. Gracias por amarme de manera tan completa y tan perfecta.Gracias por la vida eterna, por Tu Espíritu que vive en mí y por Tu bondad que nunca falla. Que mi vida refleje Tu gloria, y que mi gratitud atraiga a otros hacia Ti. Quiero alabarte no solo con mis palabras, sino con toda mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Wayne Ruckman print headshots-2_edited.jpg

Hola, gracias por pasar!

¿Quieres despertarte con devocionales inspiradores todos los días?  ¡Suscríbete hoy a los devocionales Fruit from the Tree of Life!

Deja que las publicaciones
ir a ti.

¡Gracias por enviarnos!

  • Spotify
  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
bottom of page