top of page
Buscar

APRENDIENDO A PERDONAR

  • hace 2 días
  • 2 Min. de lectura

Efesios 1:7-12 

En Él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados, según las riquezas de su gracia que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría y prudencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, conforme a su beneplácito que se propuso en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En Él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que nosotros, los que primero esperamos en Cristo, seamos para alabanza de su gloria. 

 

Es importante notar que Dios no perdona mis pecados por algo que yo haya hecho o vaya a hacer. El pecado me impedía tener relación con Él; sin embargo, por Su santidad, Él proveyó una solución. Envió a Su único Hijo a la tierra para morir por mí, para que yo pudiera tener relación con Él. Por la sangre de Jesús, Dios me redimió pagando el precio por mi pecado. 


El perdón tiene un costo. Si alguien peca contra mí, debo renunciar a algo para que la relación sea restaurada. Primero, debo querer restaurar la relación y hacer algo al respecto. Luego, puedo decidir dar el primer paso. Ese paso es la confesión, tragarme mi orgullo y permitir que el Espíritu Santo me limpie. Esta es una actitud de perdón y humildad, una que me permite avanzar sin juicio hacia la persona que pecó contra mí. 

 

PIENSA EN ESTAS COSAS 


Dios dio a Su Hijo para satisfacer Su justicia. ¿Haré yo menos por mis hermanos y hermanas que pecan contra mí? Si puedo hacerlo, me acercaré más a entender el misterio de Su voluntad. Entenderé Su propósito con mayor claridad y sentiré Su bondad, que el Espíritu Santo sopla dentro de mí en forma de fruto espiritual. 


¿De verdad quiero ser alguien que no perdona? No; quiero ser como Cristo. No perdonar es rechazar la enseñanza de Cristo y cargar una carga innecesaria en mi corazón. 


Perdonar significa que necesito confesar que mi corazón tiene compasión por otra persona. Cuando confieso con humildad, siento el perdón del Señor sobre mí y extiendo ese perdón a los demás. 

 

Oración: Señor, ayúdame a perdonar a los que son difíciles de perdonar. Ayúdame a perdonar a los que parecen imposibles de perdonar. Limpia mi corazón para que no cargue con el pecado de la falta de perdón. ¡Gracias, Señor, por perdonar mi pecado! 



 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Wayne Ruckman print headshots-2_edited.jpg

Hola, gracias por pasar!

¿Quieres despertarte con devocionales inspiradores todos los días?  ¡Suscríbete hoy a los devocionales Fruit from the Tree of Life!

Deja que las publicaciones
ir a ti.

¡Gracias por enviarnos!

  • Spotify
  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
bottom of page