EL ANUNCIO DE SU VENIDA
- 12 dic 2025
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DÍA 12: EL ANUNCIO DE SU VENIDA: Cuando el Ángel le habló a María
“Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo…” (Lucas 1:26-32ª)
Durante siglos, el pueblo de Dios había esperado en silencio, anhelando el cumplimiento de sus promesas. Entonces, un día cualquiera en el pequeño pueblo de Nazaret, el cielo rompió su silencio. El ángel Gabriel se apareció a una joven llamada María con un mensaje que cambiaría el curso de la historia: el Mesías viene, y vendrá a través de ti.
María no era reina ni profetisa; era una humilde sierva. Sin embargo, Dios vio en ella un corazón de fe y obediencia. Aunque no comprendía del todo cómo era posible, respondió con simple entrega: «Soy la sierva del Señor. Que se cumpla tu palabra».
Este momento captura el misterio y la belleza del plan de Dios. Él elige a los voluntarios sobre los poderosos, a los humildes sobre los orgullosos. Su favor no se gana, se da. Y mediante el "sí" de María, la Palabra de Dios comenzó a hacerse carne.
Cuando Gabriel declaró: «El Señor está contigo», reveló la esencia del evangelio: el deseo de Dios de morar entre su pueblo. Lo que comenzó en el vientre de María pronto se convertiría en la esperanza del mundo: Emanuel, Dios con nosotros.
La fe de María me invita a responder de la misma manera: con confianza y entrega, incluso cuando no entiendo el plan de Dios.
Reflexión:
¿Cómo respondo cuando el plan de Dios me sorprende o me desafía?
¿Estoy dispuesto a decir: “Soy siervo del Señor”, sin importar lo que Él me pida?
Señor, gracias por elegir a María para traer a tu Hijo al mundo y por su ejemplo de fe humilde. Enséñame a responder a tu llamado con la misma confianza y obediencia. Que mi vida sea un lugar donde tu presencia more y tus promesas se cumplan. Amén.





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