PIENSA EN TODO LO QUE ES VERDADERO
- 19 jun
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Jesús le dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida.” Juan 14:6
La verdad no es solamente algo que creemos. La verdad es Alguien a quien seguimos.
Vivimos en un mundo que constantemente nos dice lo que cree que es verdad: qué importa, qué nos define, qué debemos temer y qué debemos perseguir. Cada día recibimos titulares, opiniones y noticias que compiten por nuestra atención. Y si no tenemos cuidado, comenzamos a pensar que la verdad es flexible y que es algo que decidimos por nosotros mismos.
Pero Jesús no deja la verdad abierta al debate. Él dice claramente: “Yo soy la Verdad.” Esto significa que la verdad no es simplemente un pensamiento lejano o difícil de comprender; es una relación en la cual entrar. La Verdad caminó entre nosotros. La Verdad habló palabras de vida. La Verdad fue a la cruz y resucitó.
Cuando Pablo nos dice que pensemos en todo lo que es verdadero, me está invitando a afirmar mi mente en Jesucristo mismo. Porque cuando mis pensamientos se alejan de Jesús, mi perspectiva comienza a debilitarse. Donde la verdad desaparece, comienza el temor. La culpa se convierte en una tendencia. La vergüenza llena los espacios donde la verdad se desgasta. Y comienzo a medir mi valor por mis circunstancias en lugar de por la cruz.
La verdad me recuerda quién es Dios. La verdad me recuerda quién soy yo. La verdad me recuerda dónde descansa realmente mi esperanza. Jesús es verdadero incluso cuando mis emociones son inestables. Él es verdadero cuando el diagnóstico es incierto. Él es verdadero cuando el futuro parece poco claro.
Pensar en lo que es verdadero significa regresar intencionalmente mis pensamientos a Él hasta que Su voz sea más fuerte que el ruido que hace el mundo. Es escoger creer lo que Dios dice aun cuando todo lo demás diga lo contrario.
Y aquí está el regalo silencioso de la verdad: trae libertad. Libertad del temor. Libertad del esfuerzo constante. Libertad de cargar aquello que nunca fue mío cargar.
Cuando fijo mi mente en Jesucristo, la Verdad, me encuentro firme sobre terreno sólido. No porque la vida sea fácil, sino porque mi fundamento es seguro. Así que hoy, disminuye el ritmo de tus pensamientos.Con suavidad vuelve tus pensamientos a Jesús.Y piensa en todo lo que es verdadero.
Considera las siguientes preguntas para reflexión:
¿Qué ruido ha estado moldeando mis pensamientos últimamente más que la verdad de Dios?
¿En qué áreas de mi vida necesito volver a Jesús como mi definición de verdad?
¿Cómo cambian mis pensamientos cuando medito en que Jesucristo es inmutable y digno de confianza?
Señor, gracias por mostrarme que Tú eres la Verdad. Deseo meditar hoy en Tu Verdad. Por favor, cancela el ruido en mi mente que ha sido creado por el mundo y llénala en su lugar con Tus pensamientos y Tu Verdad. En el Nombre de Jesús, Amén.





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